COMPARTIENDO RECUERDOS...

Como el venero

Recibe el don del cielo, y nunca pidas
nada a los hombres, pero da si puedes;
da sonriendo y con amor; no midas
jamás la magnitud de tus mercedes.
Nada te debe aquel a quien le diste;
por eso, tú, su gratitud esquiva.
El fue quien te hizo bien, ya que pudiste
ejercer la mejor prerrogativa
que es el dar, y que a pocos Dios depara.
Da, pues, como el venero cristalino,
que siempre brinda más, del agua clara,
que le pide el sediento peregrino.
Amado Nervo

domingo, 7 de agosto de 2011

Yo estoy velando



Tú duermes, ya lo sé, yo estoy velando.
No importa que estés lejos, que no escuche
tu cadencia en la sombra,
no importa que no pueda
pasar mi mano sobre tu cabeza,
tus sienes y tus hombros.
Yo estoy velando, siempre.
No importa que no pueda acurrucarme
para que tú me envuelvas sin saberlo
para que tú me abraces sin sentirlo,
para que me retengas
mientras yo tiemblo y digo simplemente
palabras que no escuchas.
Yo puedo estar tan lejos
pero sigo velando cuando duermes.

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