Cuando el sol cae
Y la tarde se va
Las lágrimas que nunca lloré
Afloran a mis ojos.
La vida sin amor
Es un fuego sin pasión.
La vida sin amor
No sirve a mi corazón,
Pues… olvidé amar.
Lágrimas que no lloré,
Pasión que no sentí
Hoy hace doler a mi corazón.
Estás lejos… muy lejos de mí.
Hoy me doy cuenta que te perdí.
No sé cómo cruzar el ancho mar
De mi soledad…
Cómo hacer para encontrarte
Y decirte que “te amo”.
COMPARTIENDO RECUERDOS...
Como el venero
Recibe el don del cielo, y nunca pidas
nada a los hombres, pero da si puedes;
da sonriendo y con amor; no midas
jamás la magnitud de tus mercedes.
Nada te debe aquel a quien le diste;
por eso, tú, su gratitud esquiva.
El fue quien te hizo bien, ya que pudiste
ejercer la mejor prerrogativa
que es el dar, y que a pocos Dios depara.
Da, pues, como el venero cristalino,
que siempre brinda más, del agua clara,
que le pide el sediento peregrino.
Amado Nervo
Recibe el don del cielo, y nunca pidas
nada a los hombres, pero da si puedes;
da sonriendo y con amor; no midas
jamás la magnitud de tus mercedes.
Nada te debe aquel a quien le diste;
por eso, tú, su gratitud esquiva.
El fue quien te hizo bien, ya que pudiste
ejercer la mejor prerrogativa
que es el dar, y que a pocos Dios depara.
Da, pues, como el venero cristalino,
que siempre brinda más, del agua clara,
que le pide el sediento peregrino.
Amado Nervo

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