COMPARTIENDO RECUERDOS...

Como el venero

Recibe el don del cielo, y nunca pidas
nada a los hombres, pero da si puedes;
da sonriendo y con amor; no midas
jamás la magnitud de tus mercedes.
Nada te debe aquel a quien le diste;
por eso, tú, su gratitud esquiva.
El fue quien te hizo bien, ya que pudiste
ejercer la mejor prerrogativa
que es el dar, y que a pocos Dios depara.
Da, pues, como el venero cristalino,
que siempre brinda más, del agua clara,
que le pide el sediento peregrino.
Amado Nervo

martes, 2 de agosto de 2011

¿Por qué?


















¿Por qué cuando te miro
Todo mi ser se perturba?
Nos miramos y tú te sonrojas...
Hay... siento que hay un cierto misterio en tu mirada...
Que  no lo sé descifrar.
Cuando me hablas
Tu voz tiembla...
Y me pregunto... ¿por qué?
No quiero pensar
Que sientes lo que yo estoy sintiendo...
Cómo me gustaría decirte